Llevo ya un tiempo oyendo este sainete por parte de los miembros de una casta que se llama a si misma “democrática y mayoritaria”:

“La ley hay que respetarla si o si”

Este discurso Goebbeliano en su esencia reduce a la sociedad en dos bandos maniqueistas, ‘los buenos’ que están de nuestra parte y ‘los malos’ los que desobedecen la ley. A estos últimos solo se les puede deparar un destino. El multazo administrativo y la carcel, a ser posible, la camara de gas.

Para los grandes ignorantes de la democracia real les voy a dar una lección 01 de democracia, un mini cursillo de estado de derecho.  Ningún estado de derecho tiene el derecho de ser nombrado como tal si no puede aceptar disensión y rebeldía frente a las leyes y normas establecidas. Se produce entonces lo que se llama falsa democracia, aquella que está sustentada en el imperio de la ley y nada mas. Su principio es: no importa si las leyes matan a miles de personas, deben de respetarse hasta el final. Es en definitiva una ley inhumana, inmoral y carente de valor social.

Para  estos, la ley sirve como mecanismo de presión sobre los oprimidos,  es una herramienta destinada a un unico fin, preservar los intereses de unos pocos pese a la terrible injusticia social.

Mi posición es esta, cualquier ley que sirva para oprimir puede y debe ser contestada y traspasada, diría que no se merece mi respeto. Una ley injusta no sirve de nada ya que no sirve al fin último del bien de la sociedad.

Cuando la ley la escribe un opresor es altamente posible que esta ley sea opresiva, desequilibrada y en muchos casos el quebrantamiento de esta ley implicaría castigos desproporcionados sobre el infractor.

Cito el articulo 35 de la constitución americana:

 

Artículo 35. Cuando el gobierno viola los derechos del pueblo, la insurrección es, para el pueblo y para cada una de sus porciones, el más sagrado de los derechos y el más indispensable de los deberes.3

La rebeldía no es un acto anti-social sino mas bien un deber ciudadano.